Adaptación, divino tesoro

Publicado en febrero 8, 2011

Adaptación, divino tesoro



Diez pautas para que la adaptación no nos ponga los pelos de punta.

Qué hacer, qué no hacer, reflexionar juntos, aceptar reglas. Aquí, algunas sugerencias, con una cuota de humor, pero con la seriedad necesaria para conocer esta etapa y concluir triunfantes en este proceso de crecimiento y aprendizaje.

Después de varias semanas de adaptación nos damos cuenta que nada de lo que pensamos de esta etapa es: ni tan cierto, ni tan incierto; que con cada nene es una historia diferente; que muchas veces nos sorprendemos de la poca o gran capacidad de adaptación de nuestro hijo o que los que, realmente, no estamos preparados para este momento somos nosotros: los padres.

Es un proceso de crecimiento y aprendizaje, no es fácil. La confianza en la institución que elegimos es un punto de partida.

Diez pautas para lograr una adaptación exitosa:

1.Cumplir con el horario de entrada.

Nada de: Un ratito más tarde no es nada, desayuná tranquilito.

La docente tiene planificada una motivación que aquel que llega más tarde se la pierde.

2.Cumplir con el horario de búsqueda.

Ni más temprano: Así lo miramos un ratito

Ni más tarde: vayamos hasta la panadería antes de buscar a Juan. ¡Está tan adaptado!

Ningún nene está adaptado hasta finalizar el tiempo necesario. Puede parecer pero lo irá logrando a medida que nosotros cumplamos los tiempos acordados.

3.Cumplir con los materiales que nos pidió la maestra.

Me olvidé de mandarle el juguete preferido, y bueno, se lo prestará otro nene.

Los materiales que se piden son con un objetivo pedagógico y como elementos de ayuda para el despegue de la familia.

4.No hablar mal de la docente adelante del nene.

a vos te parece, para qué le pide la servilleta si todavía no la usaron

Si un nene escucha hablar mal de la maestra, ¿cómo va a tener confianza de quedarse con ella?

5.No espiar al nene por ninguna ventanita, claraboya o agujero que dé a la sala.

Ahí está Martita, querido saludala, mirá como hace el trabajito

Los chicos cuando descubren a sus papás se desconcentran de la actividad y no la pueden disfrutar

6.Ser discretos.

Cuando lo va a retirar, no salir corriendo preguntándole a los gritos:

¿Seguro lo pasaste bien? ¿Te pegó algún nene? ¿Te reto la maestra?

El momento del jardín es muy personal, permítale al nene contar lo que quiere contar.

7.Dejar los chupetes y las mamaderas.

Está bien, que lleve la mamadera, así por lo menos toma la leche

Si es grande para ir al jardín no puede seguir siendo un bebé y tomar mamadera o usar chupete.

8.No llenar la mochila de golosinas.

Y este chupetín para el recreo, el chocolate para la merienda y el chicle para cuando tengas ganas.

Compartir es un aprendizaje, este es tiempo de aprender <span>a separarse</span> <span>de la familia</span> no sumemos una presión más.

9.Aceptar la separación.

No decirle cuando se va, y después de darle tres abrazos y cincuenta besos:

Mamita ya vuelve. No llores ¿eh?

¿Cómo podrá lograr, el nene, su independencia? Si su mamá le confirma lo lindo que son los mimos y que está frente a un momento propicio para llorar.

10.Afirmar que el jardín de infantes es una institución educativa.

Manuela está en la guardería

El jardín de infantes no es una guardería, no guarda nada.

Es una institución educativa con profesionales a cargo. En donde cada actividad está planificada y tiene una fundamentación. El juego es un método de enseñanza aprendizaje. En el jardín mientras se juega se aprende.

Y lo más importante

Estar convencidos que: ir al jardín de infantes es lo mejor que le puede pasar a nuestro hijo, en esta edad.

Socializarse y tener amigos es primordial para toda la vida.

Patricia Iglesias Torres





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